mayo 04, 2011

Era un juguete nuevo constante, el único juguete que nunca le pasaba de moda. Me quedé con ganas de verles la carita de tristeza y no de satisfacción sino para apropiar mi sentimiento de una forma más compacta, creo que era uno de sus primeras preocupaciones serias en sus corta vidas. Mañana despertarán y sabrán por primera vez que es una perdida, seguro quedarán con el sin sabor de haberlo cuidado más. Y es que los sentimientos no llegan a los ocho días ni al año sino desde el primer día que lo adquieres, y por corto tiempo no se hace menor la pena, basta con verle los ojitos. Sus ojitos no le lloraron en mi presencia y es que por lo menos ella es de las pocas cosas que puede mostrarle transparente cariño siendo hasta tierna.  Y se quedó flaco de sentimientos, flaco flaquito..